Marcos 16:1-9
Introducción:
Lucas 10:41-42 “Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. 42 Pero solo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada”.
1. El principio de su vida. (Lc.8:2)
A. La opresión de espíritus.
Lucas 4:33-35 “Estaba en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu de demonio inmundo, el cual exclamó a gran voz, 34 diciendo: Déjanos; ¿qué tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido para destruirnos? Yo te conozco quién eres, el Santo de Dios. 35 Y Jesús le reprendió, diciendo: Cállate, y sal de él. Entonces el demonio, derribándole en medio de ellos, salió de él, y no le hizo daño alguno”.
2 Corintios 4:4 “en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios”.
Cita: “La presencia de ansiedad es inevitable, pero la prisión de la ansiedad es opcional”.
B. Entendió su estilo de vida. (Lc.7:36,37)
Romanos 5:12 “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron”.
Romanos 3:23 “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,”
Romanos 6:23 “Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”.
2. La paz de su alma. (Lc.7:47-50)
A. Sus pecados fueron perdonados. (7:48)
Marcos 2:7-12 “...¿Quién puede perdonar pecados, sino solo Dios?...10 Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico): 11 A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa...”
Juan 10:30 “Yo y el Padre uno somos”.
B. Su fe produjo la paz. (7:50b)
Mateo 11:28-30 “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. 29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; 30 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga”.
3. La prioridad de su conducta. (Lc.10:38-42)
A. La prioridad de Marta.
B. La prioridad de María.
Santiago 1:22 “Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos”.
Santiago 1:23-25 “Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, este es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. 24 Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era. 25 Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, este será bienaventurado en lo que hace”.
4. La prueba de su transformación. (Mt.27:57-61)
A. Su fidelidad.
2 Timoteo 4:7-8 “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. 8 Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no solo a mí, sino también a todos los que aman su venida”.
B. Su fe.
Conclusión: